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EL SEXTING



El sexting (o Sexteo en su traducción), hace referencia a la práctica de envío de mensajes cuyo contenido es explícito, ya sea fotos sexuales, o en su mayoría, pornográficos.

Esta práctica es mayormente encontrada entre jóvenes y los avances tecnológicos han facilitado la mayor interacción de la misma. Las nuevas tecnologías, redes sociales y aplicaciones móviles permiten que el contenido explícito como fotos y videos tenga gran impacto.


El problema del sexting es que, al enviar material con contenido explícito sexual por internet, se pierde el control sobre la difusión del mismo y puede volverse público. Como consecuencia de estos envíos, se ve expuesto a otro tipo de riesgos como la sextorsión, el cual puede ser chantajeado generalmente por un adulto que le amenazaría con la posibilidad de hacer públicas las imágenes o vídeos si no le envía otras de carácter similar a las anteriormente enviadas.

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Consecuencias de el 'sexting'
Los peligros del sexting están claros: las fotos, videos y mensajes privados, pueden dejar de serlo en cualquier momento. Los canales de comunicación actuales permiten compartir información rápidamente, por lo que perdemos facilmente el control sobre lo que compartimos desde el momento en que lo hacemos. El contenido privado puede hacerse público en muchas situaciones como estas:
  • La persona que recibe las fotos de contenido sensible podría compartirlas en canales públicos, ya sea de forma consciente o inconsciente.
  • Un hacker podría acceder al contenido del dispositivo que se sincroniza automáticamente y se almacena en la nube.
  • Al sufrir el robo o la pérdida de un dispositivo en un lugar público, este podría caer en manos de un desconocido.
  • Unos hackers podrían acceder a la cuenta de una víctima en su app de mensajería e introducirse en su carpeta de fotos privadas.
Es posible que la víctima no se dé cuenta de inmediato de que sus fotos privadas se han filtrado en Internet, y estas podrían salir a la luz incluso años más tarde de que fueran tomadas. En cuanto se filtran en Internet, pueden tener graves consecuencias. En primer lugar, este contenido podría utilizarse para el chantaje, independientemente de la edad: tanto los adolescentes como los adultos tienen razones para querer que esas fotos no se hagan públicas, sin importar el precio. Por lo tanto, los chantajistas podrían amenazarlos con compartir estas imágenes, por ejemplo, con personas que no deberían verlas. Esto debe tenerse en cuenta incluso cuando se comparten este tipo de fotos con una pareja.
Si las fotos privadas se ven comprometidas, podrían acabar publicadas en páginas web de pornografía. Esto podría dañar la imagen de la víctima tanto en la red como en la vida real y crearle graves problemas. Además, los familiares o compañeros de trabajo de la víctima podrían ver estas fotos y esto podría causar un gran impacto en su vida.

TESTIMONIOS SOBRE EL SEXTING

A continuación, se presentarán algunos testimonios de personas que fueron víctimas del sexting.

Prueba de amor:
Brenda de 17 años le mandó a Fabio, su reciente novio, una foto de ella sin ropa, dadas las peticiones y promesas de amor que él le había hecho previamente. Una vez recibidas las fotos, Fabio comenzó a ofenderla y a llamarla “zorra” y otras palabras ofensivas. Ella, desconcertada, pidió a Fabio que no la ofendiera pues había enviado las fotos porque él así lo había querido. Fabio burlonamente le aseguró que sólo para eso se había hecho su novio y que no era la primera vez que lo hacía, que incluso era solamente “una más”.
Fabio continuó con su plan, creó perfiles falsos en Facebook, Twitter y otras redes sociales, publicó las fotos de ella desnuda como avatar de perfil y dejó visible su número de celular, después se aseguró de que miles de personas pudieran verla. Las ofensas y burlas vinieron de inmediato. Una cantidad increíble de usuarios le enviaron fotos con desnudos, ofreciéndole cualquier cantidad de propuestas entre las que figuraba el dinero a cambio de sexo, como si fuera una prostituta.
Brenda se sintió agobiada, tenía miedo de hablar con sus padres, su papá era extremadamente violento y seguramente iba a querer arreglar todo a golpes. Decidió recurrir a las autoridades de su escuela, quienes le recomendaron denunciar en las redes sociales para eliminar los perfiles y llamar al 088 para proceder contra el victimario.



Vídeos ilustrativos con mayor claridad sobre el tema: